Preguntas frecuentes
Es la práctica meditativa más estudiada por la ciencia occidental. Está integrada a la medicina de muchos países del mundo, como Estados Unidos, Holanda, Francia e Inglaterra. Se han publicado más de 1.500 papers de rigurosidad científica que comprueban sus beneficios. En un metaanálisis basado en 12.145 participantes se llegó a la conclusión de que esta práctica ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión.
Más de 20 años de experiencia en la práctica de esta disciplina nos llevaron a crear un programa que, si bien tiene las bases del M.B.S.R. (fundado por el Dr. Kabat-Zinn en 1979), se fue adaptando al contexto actual. Son seis semanas de práctica con clases semanales de 1:30 h en los programas virtuales y de 2:30 h en los presenciales. Se desarrollan diferentes prácticas meditativas a través de la quietud y el movimiento, y se transmiten los conocimientos de las neurociencias contemplativas y sus aplicaciones en la vida diaria. El programa incluye más de 30 audios de entrenamiento, material bibliográfico digital y el acompañamiento de un instructor altamente capacitado. Ideal para dar los primeros pasos en este tipo de meditación. Apto para principiantes o avanzados.
Tienen una duración de 45 minutos: treinta minutos de práctica y quince minutos donde se dejan recomendaciones para llevar Mindfulness a la vida diaria. Son ideales para tomar un primer contacto con Mindfulness y para continuar con la práctica luego de hacer el programa. Son online y en vivo.
Sí, siempre que el instructor esté capacitado para acompañar el proceso del practicante. Si la persona está bajo tratamiento psicológico o psiquiátrico, se sugerirá la aprobación de su terapeuta para iniciar los programas o clases.
Siguiendo las recomendaciones del fundador del programa M.B.S.R., el Dr. Jon Kabat-Zinn, el instructor tiene una base mínima de formación de 4 años. Este tiempo es necesario para enraizar la práctica disciplinada en la persona, al servicio de conocer y gobernar los condicionamientos mentales y recuperar las posibilidades reales del cuerpo.
Hace más de 20 años que transmitimos la práctica de Mindfulness, siendo pioneros en Latinoamérica. Es un espacio donde lo que importa es la práctica y su adaptación a las posibilidades de cada persona. Nos destaca el «sentido de coherencia», que para nosotros significa «transmitir sólo lo que ha pasado por nuestra experiencia personal».
No. Esta práctica está teniendo un crecimiento exponencial en distintos planos: universidades prestigiosas (Harvard, Yale, Stanford), CEOs (Twitter, Google), deportistas (Roger Federer, Michael Jordan) y centros médicos reconocidos a nivel mundial.
Somos una asociación civil sin fines de lucro. Lo recaudado por inscripciones a nuestras actividades ayuda a sostener la estructura de esta ONG y a llevar adelante el programa «Mindfulness en la salud pública», que tiene como objetivo ofrecer becas a profesionales de la salud y pacientes de hospitales públicos, como así también a otras ONGs relacionadas al área de la salud.
Existen cientos de tipos de meditaciones. La gran mayoría tiene como intención mejorar la atención y «calmar la mente». Mindfulness no solo desarrolla la atención, sino que va a lo profundo, indagando sobre los impulsos, las emociones difíciles y los condicionamientos, para poder integrar y gobernar estos aspectos del ser humano.
Sí, al ser una práctica de profundización nos permite observar la relación de la mente con el dolor y la incomodidad, para establecer un estado de «vigilancia» y no caer en el sufrimiento generado por la mente condicionada. Diversos estudios han comprobado que esta disciplina ayuda a las personas con dolor crónico.
